DATA ART 3774980 1561775665Fuente: La Voz del Interior, Sábado 29 de junio de 2019 - Ver artículo original

¿Cómo garantizar que los estudiantes que concluyen sexto año no adeuden materias y reciban el título secundario? ¿Cómo evitar que se queden en el camino y lograr que continúen estudios superiores o consigan un empleo que exige certificación de estudios?

Este es uno de los problemas que desvelan a las autoridades educativas y que desde la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Ministerio de Educación intentarán revertir a partir de este año.

“Muchos alumnos de colegios públicos no sabemos cómo llegar a la UNC”
La directora de colegios preuniversitarios y articulación de la UNC, Zulma Gangoso, sostiene que atender en noviembre la situación de los chicos que se llevan materias, es demasiado tarde. A esa altura, un estudiante con dos previas y siete sin promedio, casi con seguridad, no egresará.

“Es necesario acompañarlo mientras está dentro de la escuela”, apunta Gangoso.

En Córdoba, dos de cada 10 chicos (22,4 por ciento) que terminan el secundario no reciben su título por este motivo. Son más de 8.300 estudiantes al año los que terminan a medias sexto año.

La situación está en discusión en el Ministerio de Educación de Córdoba y en la UNC que, desde 2018, trabajan en el programa Nexos para acompañar a estudiantes del último año que quieran continuar estudios universitarios o estén en dudas sobre su proyecto de vida. Este año se trabaja con 10.800 estudiantes de escuelas estatales de la provincia, a través de 215 tutores.

Según un relevamiento de 2016 de la UNC, el seis por ciento de los aspirantes a ingresar a alguna carrera se preinscribe pero luego no cursa. Una de las principales causas son las materias pendientes del secundario.

“A fines de julio, el Ministerio de Educación va a proveer el listado de todos los alumnos que tienen potencialmente vulnerada la terminalidad”, confirma Gangoso.

Además, para apuntalar a quienes tienen en riesgo el fin del secundario, entre agosto y noviembre, funcionarán las “Mesas completar”. Se trata de un apoyo interdisciplinario, en horario de contraturno, en Matemática, Física e Inglés, algunas de las áreas de mayor fracaso escolar.

“Desde marzo están trabajando tres mesas interniveles integradas por profesores de escuelas secundarias, de institutos de formación docente, escuelas preuniversitarias y profesores universitarios de los cursos de nivelación. Se sientan todos juntos a discutir cuáles son las actividades relevantes en uno y otro nivel y a tratar de trazar cómo recorrer el camino. Hasta ahora nunca se habían sentado profesores de distintos niveles ante un mismo problema”, apunta Gangoso.

Acompañamiento

El programa Nexos se inició el año pasado en 101 escuelas de Córdoba Capital.

“Concebimos que el estudiante es un ser en transición y es vulnerable desde el momento que sabe que va a tener que tomar una decisión. A principio de sexto año necesita ser acompañado en su trayectoria”, insiste Gangoso.

Nexos plantea tres trayectos: “terminalidad”, desde principios de año hasta agosto y la feria de carreras. “Trayecto puente”, que lo acompaña hasta que se inscribe en alguna unidad académica. E “identidad y pertenencia”: apoyan a los ya universitarios a rendir en julio, momento en que se supone que se sienten parte de la Universidad.

En 2018 se atendieron 4.500 estudiantes de la ciudad de Córdoba. De ellos, dos mil manifestaron su intención de seguir estudios superiores. Sin embargo, al menos la mitad tenía comprometida su terminalidad porque adeudaba materias previas o tenía varias sin promedio.

Unos mil se preinscribieron y, finalmente, 600 están cursando en alguna de las 15 unidades académicas; en especial, Ciencias Económicas, Psicología, Derecho, Ingeniería y Ciencias Exactas y Enfermería. Muchos son primera generación de egresados secundarios de sus familias.

Este año, se amplió la cobertura a 10.800 (5.800 de Capital y cinco mil del interior). A las 101 escuelas de la ciudad se sumaron 170 de otras localidades de la provincia.

“Este proceso no se puede medir en números hasta dentro de cuatro o cinco años. Sabemos que hasta ahora 600 ingresaron y se quedaron, pero no sabemos si es mucho o poco. Lo que sí sabemos es que el año pasado duplicamos la presencia de escuelas públicas en la muestra de carreras: pasamos de 1.500 a tres mil”, subraya Gangoso.

Cómo medir el saber

En las secundarias, Nexos trabaja con tutores en el espacio Formación para la Vida y el Trabajo (FVT) y, ya en la UNC, en el tramo de “Identidad y pertenencia”, los tutores colaboran con el estudiante en las vicisitudes diarias, que tienen que ver con la organización (cómo cambiar de turno, dónde inscribirse, cómo hacer un trámite). No se compite con las tutorías académicas.

“El eje está en trabajar en lo que el estudiante sabe y sabe hacer. Creemos que los intentos que se han hecho de describir al estudiante en todo lo que no sabe hacer, falla. Nadie puede construir sobre la ausencia. Es verdad que lo que sabe no se condice con las condiciones del conocimiento que la escuela tradicional pretende. Pero creemos que sí sabe”, remarca Gangoso.

Hay más de 8 mil chicos que no se titulan

Según datos de Educación, había 37.313 alumnos que cursaban sexto año del ciclo orientado y séptimo de la escuela técnica en 2017. Sin embargo, a marzo de 2018 sólo habían egresado 28.964 estudiantes, lo que representa el 77,6 por ciento de quienes concluyeron el último año del secundario. Esta diferencia da que el 22,4 por ciento de los alumnos que finalizan sexto año adeudaban materias a marzo.