ESC 1558917305 1567563996 1 1567639632Fuente: La Voz del Interior, Jueves 05 de septiembre de 2019 - Ver artículo original

Junto a la mejora de la enseñanza, un objetivo estratégico debiera ser contener a los que egresan, más allá de la finalización de las clases. Educación: hay más alumnos, pero no se sostienen en el sistema


El relevamiento anual del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba permite observar que creció la matrícula y que la tendencia de la repitencia a la baja se mantiene relativamente estable.

Sin embargo, no hay modificaciones sustantivas en la proporción de jóvenes que concluyen la escuela media, requisito indispensable para continuar los estudios en el nivel superior o para ingresar al complejo mercado laboral con chances de conseguir un empleo formal.

Esos datos describen las fortalezas y las debilidades del sistema. Es positivo que haya más alumnos, desde el nivel inicial, por la apertura de nuevas salas de 3 y 4 años, hasta el secundario, por efecto de su obligatoriedad. Hablamos de unos 25 mil niños y adolescentes incorporados al sistema educativo en los últimos cuatro años.

En paralelo, en ese período se registra una reducción de la tasa de repitencia. Si se compara la actual con la del año anterior, la variación parece ínfima, acaso insignificante; inclusive, en algún nivel educativo se percibe un mínimo aumento.

Pero lo importante es que cuando se amplía el arco temporal para analizar los últimos años, disminuye la cantidad de repitentes.

Eso sí, sigue siendo mayor la cantidad de repitentes en las escuelas estatales que en las privadas. Con todo, antes de concluir que ese desequilibrio señala una diferencia en la calidad educativa de unas y otras, habría que ponderar el impacto de una práctica institucional bastante naturalizada por todos los actores del sistema. Las escuelas de gestión estatal tienen mayores índices de retención de los repitentes porque las de gestión privada suelen impedirles a quienes se quedan de año que continúen siendo sus alumnos.

Entonces, si tenemos más chicos en las aulas y la repitencia tiende a bajar, ¿por qué no se modifica aún el porcentaje de los que terminan el secundario a la edad esperada? En Córdoba, sólo el 57 por ciento de los adolescentes que inician primer año termina el nivel medio seis años después, lo que ubica a la provincia por debajo del promedio nacional, que ronda el 61 por ciento.

Para modificar de modo sensible ese índice, debieran diseñarse políticas específicas para un fenómeno particular que se da en el último año del secundario: 22,4 por ciento de quienes lo terminan no recibe su título porque no se presenta a rendir las materias reprobadas.

En consecuencia, hoy el problema parece no estar tanto en el acceso como en la permanencia, el egreso y el aprendizaje. Junto a la mejora de la enseñanza, un objetivo estratégico debiera ser contener a los que egresan, más allá de la finalización de las clases.