DATA ART 4433947 1574471725Fuente: La Voz del Interior, Sábado 23 de noviembre de 2019 - Ver artículo original

Apunta a un universo de 1.500 docentes que realizan tareas pasivas permanentes. El régimen de retiro se aplica también en Epec, en la Policía Fiscal y en la Caja de Jubilaciones.

El Gobierno provincial anunció la apertura del régimen de Pasividad Anticipada Voluntaria (PAV) para docentes que tengan estabilidad en al menos uno de sus cargos u horas cátedra, y que, ya sea por pérdida o por disminución de sus aptitudes para la docencia activa, se encuentren en tareas pasivas de forma permanente.

Según se informó en el Boletín Oficial, el régimen es para los docentes que realizan tareas pasivas provisorias, “en virtud de una patología calificada como enfermedad profesional de carácter definitivo y permanente por la comisión médica competente, lo cual implica la declaración de tareas pasivas definitivas en forma automática luego de vencido el plazo de cuatro años de las provisorias”.

Desde el Ministerio de Educación, indicaron que en la actualidad son aproximadamente 1.500 los docentes en esa condición, sobre un plantel total de 72 mil educadores provinciales.

Podrán acogerse al régimen los agentes “a quienes les faltare al 31 de diciembre de 2019 hasta 10 años para reunir las condiciones y requisitos vigentes para la obtención de la jubilación ordinaria y solicitaren voluntariamente su inclusión hasta el 29 de febrero de 2020, sin perjuicio de la limitación que establece el artículo 33° de la ley 8.836”.

La Provincia, según explicó, “abonará al agente que ingrese al sistema una remuneración mensual, proporcionalmente acotada, subsistiendo la relación de dependencia y la liberación de su deber de prestar servicios, lo cual lo habilita para usar en su provecho el tiempo asignado a la prestación laboral”.

El régimen PAV está previsto por ley, y en las últimas semanas ese proceso –que apunta a reducir el costo de la masa salarial, pero mantiene los aportes a la Caja de Jubilaciones sobre la totalidad del salario– se reabrió en Epec; y también se puso en marcha en la Caja de Jubilaciones de la Provincia y en la Policía Fiscal. Tras cada uno de esos anuncios, el Gobierno informó que no se preveía la aplicación en otras empresas o en otras reparticiones provinciales.

En todos los casos, la PAV contó con el aval –o al menos la ausencia de oposición– de los cuerpos gremiales. En el caso de Educación, la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) ayer presentó la apertura de ese proceso como un “logro gremial”.

La PAV es voluntaria. El empleado no está obligado a acogerse. Pero también el empleador puede negar el retiro.

Para los empleados, acogerse a la PAV implica mantener la relación de dependencia: se sigue cobrando el sueldo, pero con recortes sustanciales. De hecho, en el caso de fuerza mayor, podrían ser convocados a trabajar otra vez.

Hasta alcanzar la edad de retiro, quien se acoge a la PAV puede trabajar en el sector privado, pero no puede ocupar ningún cargo público. Cobra el 70 por ciento de su salario si le faltan hasta cinco años para retirarse; el 68 por ciento si le faltan seis; el 66 por ciento si le faltan siete; el 64 si le faltan ocho; el 62 si le faltan nueve, y el 60 por ciento si le faltan 10; es decir, los hombres de 55 o las mujeres de 50.

Hasta 10 años antes de la jubilación

La PAV no altera los aportes a la Caja de Jubilaciones.

El régimen de pasividad anticipada apunta exclusivamente a reducir el gasto salarial. No supone jubilación anticipada, sino la pasividad a cambio de una reducción del salario, pero con continuidad del aporte pleno a la Caja de Jubilaciones de la Provincia.