DATA ART 4878527 1583204409 1583204608Fuente: La Voz del Interior, 03 de marzo de 2020 - Ver artículo original

El funcionario dice que quieren llegar a las 25 o a las 30 horas semanales de clase.

Mejores aprendizajes, con calidad y equidad. Esos son los conceptos teóricos que el nuevo secretario de Educación municipal, Horacio Ferreyra, pretende llevar a la práctica, con acciones concretas, durante su flamante gestión. El foco de este año estará puesto en fortalecer dos de las áreas más críticas de la enseñanza: Matemática y Lengua, y en capacitar a los docentes en los desafíos del siglo 21.

Luego vendrán la ampliación de la jornada escolar; la incorporación de programación y robótica; la universalización del inglés; la construcción de 75 aulas, y la refuncionalización de los parques educativos con propuestas culturales para todos los vecinos.

Con estos ejes como norte, Ferreyra conducirá la secretaría que tiene a su cargo 111 servicios educativos –37 escuelas con nivel inicial y primario, 38 jardines maternales, cinco parques educativos y 31 anexos de educación para jóvenes y adultos–, 75 edificios (sin contar los parques), 11.736 alumnos de inicial y de primaria, 4.205 niños de jardines maternales, 529 jóvenes y adultos, y 1.860 docentes y personal abocado a tareas en los establecimientos.

En estos días, Ferreyra –doctor en Ciencias de la Educación y funcionario del Ministerio de Educación de la Provincia durante 23 años– está abocado a solucionar las urgencias de los inicios de clases: conexiones de gas y refacciones en casi todos los edificios. “Nos encontramos con 59 instituciones educativas que tenían cortado el gas”, explica.

Ferreyra conversó con La Voz en su despacho vidriado, todavía casi vacío, en el noveno piso de la Municipalidad, con una vista privilegiada de la ciudad de Córdoba.

–¿Cómo se encuentra el sistema educativo municipal?

–Los resultados educativos son comunes a los que tiene el país y la provincia. Los desafíos están centrados en mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje para que nuestros alumnos aprendan más y mejor. Tenemos que profundizar la enseñanza de la Matemática, de la Lengua y de las Ciencias.

–¿Cómo lo harán?

–Vamos a trabajar fuerte dos capacidades: una que tiene que ver con la resolución de problemas; y la otra, con la oralidad, la lectura y la escritura, no sólo en Matemática y Lengua, sino en todos los espacios curriculares para que los alumnos puedan adquirir los códigos necesarios para vivir en la sociedad, comunicarse y participar. Vamos a poner en marcha desafíos que se van a abordar en todas las escuelas y los espacios curriculares. Este año empezaremos con Matemática y Lengua.

–¿Habrá más horas de clases?

–Por ahora, no. Pero estamos pensando un modelo para llevar a las escuelas municipales a un mayor tiempo de aprendizaje, con 25 a 30 horas semanales, no 20, para que vayamos equiparando las propuestas con las que existen en el territorio provincial y nacional.

–¿En qué estado están las escuelas?

–La Municipalidad se encontró con 59 instituciones educativas que tenían cortado el gas. Hemos iniciado rápidamente las obras para empezar el primer día de clase con al menos una escuela con gas. Según el informe de infraestructura, esperamos que el 30 de mayo todas las escuelas tengan restituido el gas.

–¿Qué otras áreas de aprendizaje reforzarán?

–Vamos a trabajar educación sexual integral, educación vial y educación ambiental, y poner fuertemente el acento en que las escuelas y los jardines tengan acuerdos escolares de convivencia. Me he encontrado con que algunas escuelas tenían algunas experiencias desarrolladas.

–¿Cuáles son las principales demandas de directores y de docentes?

–Las demandas pasan por la necesidad de fortalecer su formación para enfrentar los desafíos de estos tiempos. Tenemos un reto en cuanto a capacitación y a perfeccionamiento docente que vamos ir viendo sobre la base de un relevamiento que ya han hecho, para no dar más de lo mismo y aportar a lo que están necesitando, como por ejemplo, saber cómo enseñar por proyectos, cómo trabajar la resolución de problemas. Tiene que ver con el “cómo”. Queremos transformar el espacio de informática en programación digital y robótica a medida que se vayan mejorando las condiciones edilicias.

–¿Cómo están los edificios?

–No sólo es el problema del gas, sino que no hay aulas para extender la jornada. Hay que hacer un plan de obras y de construcción que va a ir acompañando el proceso de una jornada única ampliada para llegar a las 25 y a las 30 horas.

–¿En qué plazo?

–Nos va a llevar tres años de construcción y vamos a ir avanzando simultáneamente. Vamos a hacerlo también con Inglés, Programación Digital y Robótica: llevarlas desde primer grado a sexto. De manera gradual, de acuerdo con las condiciones que va teniendo cada una de las instituciones. No se puede todo junto.

–¿Cuántas aulas se necesitan?

–75 aulas son las que tenemos relevadas como necesidad.

–¿Qué harán en los parques educativos?

–Nos encontramos con cinco parques. Hay uno que no tiene final de obra, pero próximamente estará. Encontramos una estructura edilicia que está requiriendo contenido educativo. Nos hemos puesto a trabajar para este año en actividades vinculadas con la ciencia, con la tecnología, con los aprendizajes digitales, que tengan que ver con formación profesional y la formación laboral. Queremos generar espacios para que se puedan abordar temáticas barriales, educación sexual, violencia, cuestiones de género. Generar posibilidades de pensar proyectos para transformar la ciudad desde la problemática de las comunidades, que pueden ser ambientales, viales. También incorporar el arte y la cultura. No sólo espacios para aprender, sino para disfrutar del arte. Y el deporte, que ocupa un lugar muy importante.

–Volviendo al aprendizaje, ¿qué más le preocupa?

–Hay una dimensión importante que tiene que ver con las trayectorias. Queremos ver trayectorias completas. No sólo preocuparnos porque el alumno esté en la escuela, sino cómo el alumno de nivel inicial termina, sigue la primaria y sigue la secundaria. Por eso, vamos a trabajar junto con la Provincia para articular las propuestas educativas en cada uno de los territorios para garantizar el secundario en los chicos.

–¿Son muchos los que no siguen el secundario?

–Tenemos algunos alumnos que no han seguido la secundaria. No obstante, los vamos a ir identificando y acompañando para las distintas propuestas. Esta tarea también la hacen los parques educativos.

La matrícula cae hace siete años

Las escuelas primarias municipales han reducido el número de alumnos en los últimos tiempos. Según las estadísticas oficiales del municipio, en la actualidad hay 500 chicos menos que hace siete años en las escuelas de su órbita.

En 2012, cursaban 9.748 niños y en 2018, 9.241. Si se observa año por año en ese período, la matrícula se ha ido desplomando en cada ciclo lectivo.

Sin embargo, el dato positivo es que se ha reducido de manera notable la sobreedad (alumnos que tienen más edad de la que corresponde al grado que cursa) y el número de repetidores. Mientras en 2012, 1.898 niños asistían con sobreedad; 960 lo hacían en 2018. Es decir que pasó del 19,5 por ciento al 10,4 por ciento de los alumnos matriculados.

Los repetidores eran 404 (4,1 por ciento de la matrícula) en 2012 y 275 (tres por ciento), en 2018. Este índice ha ido fluctuando durante ese período. El pico máximo se registró en 2017: 496 niños se habían quedado de grado (5,3 por ciento de la matrícula).

En relación con las Pruebas Aprender 2017, el 36,1 por ciento de los chicos de sexto grado de la ciudad de Córdoba obtuvieron rendimiento básico o por debajo del básico en Ciencias Sociales; es decir, no adquirieron las competencias necesarias. También ocurrió con el 34,9 por ciento de los alumnos en Ciencias Naturales.