c1pukqMVv 930x525 1Fuente: Clarín, Jueves 04 de octubre de 2018 - Ver artículo original 

Surge de un estudio de la UBA con estudiantes que terminan la secundaria. Medicina y Psicología, las que más interesan.

Aún con la irrupción de las nuevas tecnologías y la automatización que ya están cambiando los puestos de trabajo, aún con la multiplicación de carreras y de posiciones laborales que van surgiendo año tras año, los adolescentes que hoy terminan la escuela secundaria siguen pensando en seguir carreras tradicionales. Las mismas que privilegiaban sus padres y sus abuelos, de acuerdo a un nuevo estudio que hizo la Universidad de Buenos Aires.

El informe relevó qué carreras consultan esos estudiantes cuando asisten a un curso de orientación vocacional de esa casa de estudios. Sólo la UBA ofrece hoy 107 carreras y más de 9 títulos intermedios. Sin embargo, de una muestra de 7.430 estudiantes de los últimos años de la secundaria, el 13,5% se interesó por la carrera de Medicina. La lista de las 10 más consultadas se completó con: Psicología (7,3%); Abogacía (5,1%), Arquitectura (4,5%), Economía (3,9%), Administración (3,9%), Ingeniería en Informática (3,4%), Contador Público (3,0%), Ciencias de la Comunicación Social (2,8%) y Diseño Gráfico (2,8%).

clarinEste interés en la orientación vocacional luego se refleja a la hora de inscribirse en el primer año de la universidad. Según los registros de la UBA hace al menos 10 años que esas mismas carreras figuran en el “top ten”, con sólo algunos pequeños cambios: a nivel de facultades, Medicina superó a Económicas como la más elegida, Ingeniería duplicó la cantidad de inscriptos y Diseño ahora tiene más alumnos que Arquitectura.

Para la especialista en orientación vocacional Paula Quattrocchi, de la UBA, hay distintos factores que intervienen en esta elección. “Cuando los jóvenes tienen que decidir qué quieren estudiar, suelen considerar como primera opción aquellas profesiones más conocidas y connotadas como estables y con salida laboral. El principal problema es que desconocen la cantidad de carreras que pueden elegir. La información es clave para elegir con libertad. Nadie puede elegir lo que desconoce. Además, conociendo las carreras se puede ampliar el campo de conocimiento sobre los posibles puestos laborales que tienen para el futuro”, dice.

Otro dato que surge del estudio es que se mantienen ciertos estereotipos de género. Las mujeres muestran mayor interés en las carreras vinculadas a la salud, el cuidado de las personas y el área de lo social, que recibieron entre un 90 y 100% de consultas del público femenino. Los varones, en cambio, mostraron mayor interés por Ingeniería Electricista (89%), Sistemas de Información de las Organizaciones (89%), Análisis de Sistemas (75%), Ingeniería Civil (74%) y Ciencias Computación (72%).

Lo que más preguntan los chicos en la orientación vocacional es si las carreras les van a permitir estudiar y trabajar al mismo tiempo. También, cómo está organizado el tiempo de las clases. “Muchos de estos chicos empiezan a trabajar y la universidad tiene una organización muy distinta a la secundaria. Son dos cambios muy fuertes”, dice Quattrocchi.

Un dato de color: entre 2014 y 2018 la cantidad de consultas aumentó un 230%, de 119.112 a 247.123.

La especialista recomienda a los chicos de esa edad seguir ciertas pautas para una buena elección. “Primero, informarse. Pero no sólo leer. Conviene ir a la facultad que interese y ver el ambiente. Asumir la identidad de estudiante universitario es muy importante. Cuanto más puedan sentirse cómodos, mejor. Además, consultar el plan académico: qué van a estudiar. Y también los campos ocupacionales: en qué podrán trabajar. Para eso conviene hablar con los profesionales”, afirma.