escuela 51Fuente: La Voz del Interior, 24 de octubre de 2017 - Ver artículo original

Según datos oficiales, difundidos ayer por el Ministerio de Educación de la Provincia, 33.666 alumnos están cursando como repitentes en colegios públicos y privados. Son 6.667 niños del primario y 26.999, del secundario.

El año pasado 29.080 se encontraban en la misma situación (4.926 del primario y 24.154 del secundario). En total, eran 4.586 estudiantes menos.

Las estadísticas muestran que en el caso de la primaria, las cifras treparon a los niveles de 2013. El dos por ciento de los alumnos de ese nivel repiten el grado. Es decir, 0,6 puntos porcentuales por encima de los guarismos de 2016. La repitencia se concentra en quinto y sexto grados: el 2,6 por ciento y el tres por ciento de la matrícula de esos cursos no pasa de grado.

lacumbrecitaFuente: La Voz del Interior, Domingo 22 de octubre de 2017 - Ver artículo original

Los docentes suben al lugar más alto de Córdoba para que los chicos terminen el secundario sin desarraigarse. La iniciativa del colegio de La Cumbrecita recibió un premio nacional. Todo es a pura vocación.


A los 11, cuando terminó sexto grado, Tamara Domínguez archivó sus sueños de seguir estudiando. Creyó que ahí terminaba su recorrido por la escuela. Pero se equivocó y, después de cuatro años, desempolvó los libros. En diciembre, a sus 20 años, recibirá su título de bachiller en Ciencias Naturales. El secundario subió a la montaña, a su encuentro. Y subió empujado por docentes cuyo combustible es la obsesión por educar.

Tamara vive en Villa Alpina, último punto poblado al que llegan los caminos en la zona del Champaquí. Entre sus labores cotidianas en una cabaña para turismo y una casa de té, y la ayuda a su familia con la cría de vacas, cabras y ovejas, se le cuela la ilusión de ser, algún día, maestra jardinera.

DATA ART 1087946Fuente: La Voz del Interior, Lunes 30 de octubre de 2017 - Ver artículo original

Un grupo de profesionales sostiene a pulmón el Programa Inclusivo Educativo Social (Pies) con apoyo a niños y a padres. Observan que la mayoría de los problemas sociales, la violencia y la pobreza inciden de manera notable en el aprendizaje.


“La violencia familiar hace estragos en los niños. Ahora se habla más de violencia de género, pero no se habla de los síntomas que empiezan a tener los chicos en ámbitos violentos. Se tapan. Se dice: ‘Este chico tiene trastorno generalizado del desarrollo TGD) o retraso mental’, pero eso deviene de violencia familiar”.

De esta manera resume Natalia Rodríguez, psicóloga y miembro fundadora del Programa Inclusivo Educativo Social (Pies), lo que observan desde hace siete años en infancias vulneradas o vulnerables en la ciudad de Córdoba.

Según la experiencia del Programa Pies, que funciona en el CPC Empalme desde 2014 y en el sub-CPC San Felipe desde el año pasado, los problemas sociales, los ambientes familiares nocivos y las situaciones derivadas de la pobreza estructural tienen una incidencia determinante en los problemas de conducta, en los retrasos cognitivos y en las dificultades en el aprendizaje en los chicos en edad escolar.

educacion 2552335w640Fuente: La Nación, Lunes 16 de octubre de 2017 - Ver artículo original

La maestra Maggie MacDonnell fue nombrada como la mejor docente del mundo en el prestigioso concurso que organiza la Fundación Varkery

La maestra Maggie MacDonnell ha sido nombrada como la mejor docente del mundo en el prestigioso concurso que organiza la Fundación Varkery para honrar a los mejores educadores a nivel global.

Esta canadiense enseña en el Ártico, en donde los salones no tienen las cuatro paredes de las aulas de clase tradicionales, y donde los niños viajan varios kilómetros en la nieve para llegar al salón.

Se trata del Premio Global al Maestro, que se celebra desde 2013 y le fue entregado el pasado marzo. El premio, de US$ 1 millón, es conocido como el "Nobel a la enseñanza".

2554574h765Fuente: La Nación, Lunes 23 de octubre de 2017 - Ver artículo original

Entrevistamos a Sandra Cortesi, Directora de Jóvenes y Medios del Instituto Berkman and Klein Center de la Universidad de Harvard, por Conectados al Sur, una iniciativa para fomentar la ciudadanía digital de los jóvenes y mejorar las relaciones entre adolescentes y adultos


Todo el tiempo, a toda hora, en todo lugar. Así quieren estar conectados a internet los jóvenes hoy. De hecho, de acuerdo a resultados recogidos en las pruebas PISA, la OCDE encontró que en muchos casos asocian su felicidad y bienestar al poder estar online. En este contexto de conexión permanente se hace cada vez más necesario pensar un modo de cuidadanía digital que contemple los derechos, obligaciones, peligros y oportunidades que tienen los jóvenes en el mundo conectado.

lavozFuente: La Voz del Interior, martes 17 de octubre de 2017 - Ver artículo original

En muchas partes del mundo, se están desarrollando iniciativas para que las personas puedan aprender nociones de programación que las ayuden a insertarse.

En tiempos en que la tecnología forma cada vez más parte de la vida cotidiana, a todas las personas les resultará útil tener algunas nociones básicas de programación. Incluso, saber escribir código es un diferencial muy valorado por las empresas que tienen que seleccionar a sus próximos candidatos, más allá de la carrera que hayan desarrollado.

Vale decir que no estamos hablando de tener la habilidad de desarmar una computadora ni de desarrollar aplicaciones complejas, sino de contar con conocimientos adecuados para saber cómo aplicar la tecnología en cualquier ámbito.

Para esto, el primer paso consiste en perderle el miedo al acto de programar. Lejos de tratarse de una actividad sumamente difícil, está al alcance de cualquiera, ya que consiste en una tarea que, como cualquier otra, sólo requiere de estudio y práctica (¡y ganas!), no de habilidades especiales o innatas.